12-300x224Tener problemas visuales no es sólo de adultos. Uno de cada cuatro niños presenta problemas visuales. El uso de los lentes de contacto en los más pequeños es una buena opción para tratar ciertas patologías.
No poder ver objetos lejanos o esforzarse por leer letras pequeñas, también afecta a los niños. Si bien los anteojos son considerados como el tratamiento más adecuado, el tipo de enfermedad, la complejidad, e incluso la edad, son factores a tomar en consideración a la hora de decidir entre anteojos tradicionales o el uso de lentes de contacto.
De acuerdo a la oftalmóloga Marlene Vogel, la moda o la estética deben dejarse a un lado, sobre todo si se trata de niños, pues a pesar de que el uso de lentes de contacto pueda parecer innovador, debe hacerse con cierta precaución.
En algunos rangos de astigmatismo, miopía o hipermetropía, los anteojos no son suficientes para conseguir la mejoría visual y los lentes de contacto son una buena opción. Son un método que no requiere cirugía y se pueden modificar con facilidad, según el crecimiento del menor.
Los anteojos pueden resultar más molestos para los niños. Muchas veces pueden ser sinónimos de burlas y afectarlos psicológicamente. También tienen la desventaja de que se caen, se pierden y rallan. Sin embargo, es el oftalmólogo quien debe indicarlo.
USAR LENTES DE CONTACTOS
El tratamiento óptico con lentes de contacto aporta ventajas para la rehabilitación visual de los niños, no obstante, ponerse, quitarse y limpiar los lentes muchas veces, no es una tarea fácil, por lo que es importante tener en cuenta la habilidad de cada paciente. A la hora de escoger lentes de contacto se debe tener presente: la suavidad, efectividad, tolerancia y oxigenalidad.
Los pacientes más indicados son los niños que tienen miopía hasta de -10 o hipermetropía hasta el rango de +6. En los demás defectos visuales donde no se alcanza el rango, no se recomiendan, aclara la facultativa. En el caso del astigmatismo, este tipo de tratamientos sólo hace una corrección parcial, por lo que se sugiere hacer una combinación entre ambas opciones. Por otra parte, los tratamientos con los lentes de contacto garantizan mejores resultados porque es más difícil que los niños se los quiten como lo hacen con los anteojos, haciéndolo ideal para niños mayores de 8 años.
Se debe tener presente que los lentes que se utilizan para los niños son diferentes a los de los adultos. Deben tener ciertas características especiales como el grado de oxigenación que garantiza una adecuada salud corneal.
Dependiendo de la adaptabilidad del paciente el tratamiento puede hacerse con lentes de hidrogel o silicona, pero esto lo determina el oftalmólogo.
RECOMENDACIONES
Los niños recién nacidos deben someterse a un chequeo de sus ojos.
Los niños que tengan una historia familiar con problemas de la vista, son considerados pacientes de alto riesgo.
A partir de los cuatro años de edad deben realizarse exámenes que midan la agudeza visual.
Los lentes de contacto deben limpiarse a diario con los líquidos apropiados.
El estuche de los lentes debe limpiarse antes de usarlo y cambiarlo con relativa frecuencia.
Los controles deben ser permanentes. Cada dos o tres meses, y estar acompañado de una buena limpieza y cuidado.
Fuente: Dato Avisos