2-1-300x224Visión borrosa, disminución del campo visual y pérdida del equilibrio son sólo algunos de los efectos que el alcohol provoca.
Ya se acerca el 18 y aún cuando tenemos un solo día feriado, todos queremos celebrar como corresponde y alargar la fiesta lo más posible. Pero hay que estar atentos ya que los excesos nos pueden pasar la cuenta e involucrarnos en fatales accidentes de tránsito que son un clásico en estas fechas.
Es que año a año van aumentando las cifras de accidentes y muertes por el estado de ebriedad; así que el llamado es a moderar el consumo de alcohol. La alta ingesta va apagando nuestros sentidos y uno de los más afectados es la visión. De acuerdo a la doctora Marlene Vogel, oftalmóloga, el alcohol ataca significativamente el sistema nervioso central produciendo impulsividad, falta de valoración de riesgos y relajación muscular que afecta el control de los movimientos oculares.
Se produce visión borrosa y sumada a la falta de cálculo (dismetría) y pérdida del equilibrio, impide realizar actividades de precisión como conducir un automóvil.
Un vaso de vino o cerveza lleva a una concentración de 0.2 gramos a 0.4 gramos alcohol/litro de sangre y la persona ya se encuentra bajo los efectos del alcohol . Comienza a tener dificultad para percibir el color rojo, (luz de freno, semáforo y señalizaciones), es más difícil acomodar a los cambios de luz (autopistas, cruces, salidas túneles, etc.), poca precisión en las distancias (adelantamientos, curvas, distancia entre automóviles, etc.), disminución del ángulo visual perdiendo los estímulos que están en los laterales (cruces) y finalmente un aumento del tiempo de reacción.
La vista es el sentido que más relación tiene con la acción de conducir y es necesario tomar las precauciones necesarias al momentos de beber. Hay que mantener la vista en perfecta condiciones y en permanente estado de alerta al momento de manobriar un automóvil. El llamado para las celebraciones en el mes patrio es a no conducir bajo los efectos del alcohol.
Fuente: La Nación