3-1-300x224Si tu guagua tiene constantemente lágrimas en las mejillas y secreción en los ojos pero sin enrojecimiento se trata de una oclusión del canal lagrimal.
Es un trastorno habitual que suele darse en niños de entre dos y tres meses de vida. En la mayoría de los casos, realizando diariamente un masaje llamado “hidrostático” y con correctas normas higiénicas es suficiente para desobstruirlo.
La obstrucción del lagrimal es un trastorno molesto que sólo si se combate de una manera correcta desaparece pronto y sin dejar consecuencias. Seis de cada cien niños lo padecen. En la mayoría de los casos, es suficiente con realizar un masaje y con seguir las normas higiénicas correctas para curarlo. Sólo si se presentan complicaciones, deberá aplicarse otro tipo de tratamiento.
De acuerdo a la oftalmóloga Marlene Vogel, cuando el bebé nace, los conductos lacrimonasales están cerrados porque las glándulas todavía producen muy poco líquido lacrimal. Es alrededor de los dos o tres meses de vida cuando se abren espontáneamente para permitir el paso de las lágrimas.
Sin embargo, algunas veces, los canales son tan estrechos que se obstruyen debido a un simple resfriado o cualquier irritación de la mucosa provocada por sustancias como el polvo, el humo, etc.
También por el mal funcionamiento de la válvula de Hasner (encargada del paso de las lágrimas hacia la nariz). Esto produce un terreno fértil para la proliferación de las bacterias y entonces el niño lagrimea como si llorara.
En este caso la especialista recomienda el masaje hidrostático, con la finalidad de estimular la apertura de esa válvula.
Masaje Hidrostático
La obstrucción del canal lacrimonasal se cura durante el primer o segundo año de vida, pero se puede intentar acelerar la curación espontánea mediante un sistema de eficacia comprobada: un masaje especial llamado “hidrostático”. El cual se realiza mediante una ligera presión con la punta de un dedo desde el lagrimal hacia la nariz, repitiendo en ambos lados un mínimo de cinco veces al día.
De acuerdo a Vogel, la finalidad de este masaje es estimular la apertura de la válvula de Hasner. “En el 90 por ciento de los casos, un mes de masajes es suficiente para resolver definitivamente el problema”, enfatiza.
Si a pesar de realizarle este tipo de masajes durante unos meses el lagrimal no se ha desbloqueado, la especialista recomienda consultar se con un oftalmólogo pediatra.
Si el problema persistiera después del año de vida, se puede realizar un sondaje de las vías lacrimales, que es una pequeña intervención, muy sencilla, sin riesgos y ambulatoria. Consiste en introducir una delgada sonda de plata por los pequeños agujeros situados en la comisura interior del ojo y, desde los mismos, se desciende a través de los canales hasta la válvula de Hasner. Una vez abiertos los conductos nasolacrimales y “forzada” la válvula, las lágrimas encuentran finalmente el camino libre.
Cómo Distinguir entre Conjuntivitis y Oclusión Lagrimal
De acuerdo a la oftalmóloga, los indicios que distinguen la obstrucción del canal lacrimonasal de una conjuntivitis normal son dos:
La envoltura exterior del ojo, la blanca y opaca llamada esclerótica, no está enrojecida por capilares sanguíneos.
Al apretar los lados de la nariz, de la comisura interior del ojo sale una sustancia amarillenta y densa.
De aparecer las bacterias, el pediatra prescribe un colirio o una pomada eficaces contra el Staphylococcus Aureus, el microorganismo que con más frecuencia provoca la infección.
http://www.datoavisos.cl/2009/obstruccion-del-lagrimal-en-los-bebes